Pedagogía del Bosque

Creemos fielmente que cuando una persona crece sana hasta su primera infanciale procuramos unas raíces basadas en la seguridad y felicidad para su vida y esto conllevará a una sociedad y naturaleza más sana.
Ofrecemos un acompañamiento holístico para niños, niñas y apoyo a la familia,
dándoles el espacio donde puedan Ser libres” en cada momento con la entrega
que esto supone. Subrayamos que no es libertinaje de acuerdo a lo que les
apetezca en cada momento, si no conectar con una calma y apoyo interno que
irán conociendo y reconociendo en cada habilidad.

Me siento a gusto conmigo misma y acepto mi ser” así puedo ser libre.

El propósito de esta pedagogía es que las personas seamos seres libres sabiendo
que pertenecemos a diferentes sistemas, con su orden cada uno y al que
podemos aportar lo mejor de nosotras desde el corazón.
Cuando la persona está bien arraigada los aprendizajes y conocimientos son
automáticos.

 

 

 

El desarrollo en la primera infancia.

Hasta esta etapa las personas somos pura presencia, queremos decir que se siente, se oye, se observa y se expresa con una totalidad absoluta. En éste
periodo se aprende por imitación, por eso consideramos que es muy importante el trabajo personal de los profesionales, porque somos guías y los niños y niñas captan nuestra esencia.


Creemos en la acción y el movimiento como eje vertebrador del aprendizaje
vivencia!, por esto ofrecemos un espacio donde todo se vivencia, se comprueba,
se experimenta, se toca, se prueba, se siente …. un aprendizaje integral donde
todos los sentidos están activos.
El nivel cognitivo se une a este movimiento, cada célula es totalmente participe de
lo que se está produciendo.
La etapa de desarrollo preoperatoria que acompañamos nosotras durante la
primera infancia la llamamos “la tribu”, porque la persona comienza a reconocer
lo que le rodea desde el pensamiento mágico. Comienzan a saberse individuos
“separados” al entorno. Todo está animado a su alrededor y potenciado por el mundo simbólico. El egocentrismo impregnara toda la mentalidad infantil ya que está formando su carácter.
Realizamos ambleas para escuchar y analizar las esperiencias vividas por los niños
y las niñas como punto de partida para el desarrollo de propuestas, de esta
manera nos ceñiremos a sus intereses, necesidades y deseos.
Cuidamos los vínvulos que se establecen entre los niños y niñas ya que en esta
etapa comienzan a hacerce amigos gracias a la capacidad para considerar al otro.
Damos mucha importancia a la relacion del centro con las familias porque
consideramos que la familia es el contexto más importante, el primer contexto de
socialización dónde se satisfacen las necesidades afectivas.

 

 

La forma de nuestra pedagogía parte de un pentagrama:

1. Ser esencial: es el que denomina Piaget como la semilla, todo ser vivo lleva
intrínseca la información necesaria para su desarrollo.

2. Creatividad: es todo aquello que las niñas y los niños crean, dicen, hacen,
piensan, manipulan, observan. Es la manera en que ellas y ellos crearán su vida,
sus dinámicas, su carácter, sus cosas, sus verdades, sus visiones, sus
posibilidades …

3• Vínculos: son las conexiones afectivas, las cuales sustentan a las niñas y niños,
acompañándolos, con la observación del corazón, y atención para la ayuda que
pidan.

4. Ambiente: es el lugar y la energía del mismo, procurando que sea nutritivo,
cómodo, apto para ellas y ellos. Ofreceremos diferentes espacios, los
estructurados en el interior de la casa mayormente y los naturales en el campo.

5• Hábitos: son todas aquellas costumbres que aprenden de forma natural o
dirigida para procurar una relación sana y de orden con todos los anteriores
puntos, como puede ser lavarse los dientes, ponerse los zapatos, dejar ordenado
un material y usarlo con cuidad.

Periodo de adaptación.

Cuando las niñas y los niños llegan tienen muy activo el sentido de lapego y para esto hay un proceso especial con las familias, este vínculo es un eje fundamental de la persona que hay que dejar bien asentado pues este vínculo afectivo posee un marcado carácter emocional que despierta en nosotras sentimientos de confianza o desconfianza, de estima o desestima.

 

 

 

 

El rol del acompañante.

El compromiso principal de las acompañantes es la salud a través del crecimiento personal para cuidar y respetar los procesos de vida de los niños y las niñas.
Observar desde la presencia con una actitud abierta y disponible a los niños y niñas a través de un prisma que nos permita ver y entender a su ser con amor y empatía.
Cuidar el vínculo único que se produce entre cada niño, niña y cada acompañante para su seguridad.
Prepararemos los ambientes según sus necesidades auténticas de manera que será nutritivo y rico para sus sentidos.
Para nosotras es muy importante el no juicio. La crítica o la opinión del otro desaparecen. Creamos un espacio y unas propuestas para que se desvanece la necesidad de opinar o de ser aceptadas o valoradas por otra persona y no se
produzca la comparación y la competitividad.